Cómo arreglé mi sérum de vitamina C y ácido hialurónico + fórmula

Hace un tiempo formulé un sérum con vitamina C y ácido hialurónico que me dio muchos problemas. La primera vez que lo elaboré no fui capaz de hidratar bien el ácido hialurónico y quedó una masa con grumos. Después de eso busqué cómo hidratar el ácido hialurónico correctamente (puedes ver cómo lo hice en este post) y adapté la fórmula para tener en cuenta que ahora este ingrediente se iba a incorporar ya hidratado. Eso y reducir el número de ingredientes para no tener tantos problemas. Aquí puedes ver la segunda fórmula que probé:

IngredienteCantidad (%)
Agua destilada30
Hidrolato de azahar28
Ascorbyl glucoside4
Dexpantenol1
Ácido hialurónico BPM hidratado10
Ácido hialurónico APM hidratado20
Extracto de ginkgo5
Glicerina1
Cosgard1

La idea era hacer un sérum acuoso pero en gel. Entonces te estarás preguntando, ¿y dónde está la goma para formar el gel? Yo quería que fuera un gel ligero, más o menos el que se obtiene de añadir un máximo del 1% de goma xantana. Sin embargo, leí hace tiempo que a la hora de formular geles que contuvieran ácido hialurónico había que tener en cuenta la cantidad de este principio activo porque también gelifica al hidratarse y , por tanto, aumenta la consistencia del gel. Entonces, como no tenía muy claro cómo iba a quedar, no le añadí la goma xantana. Por supuesto, fue un gran error pero no el único.

Cuando medí el pH me di cuenta de que estaba muy bajo, sobre 3. Necesitaba que estuviera entre 5-5.5, así que usé una disolución de bicarbonato para subirlo. No subía, seguía añadiendo gotas y midiendo. Mientras, el gel haciendo cosas raras, cambiando de textura constantemente hasta que se quedó completamente líquido. Un desastre, vamos.

Conseguí el pH que quería pero a costa de tener un cosmético con una mala aplicación. ¿Qué pasó? Pues varias cosas, vamos poco a poco.

El pH estaba tan bajo porque el ascorbyl glucoside lo bajó al incorporarlo a la fase acuosa. Como yo no sabía que esto pasaba, seguí con la elaboración y no medí el pH hasta el final, cuando ya estaban todos los ingredientes incluidos. Usé una disolución de bicarbonato para subirlo, pero el bicarbonato es una sal que puede interferir con algunos principios activos, como el ácido hialurónico y sobretodo puede interferir en la estructura del gel. Y encima el gel no tenía una base sólida de goma para intentar resistir. ¿Qué hice en el tercer intento?

  1. Añadir una goma para reforzar la estructura del gel y que no dependiera solo del ácido hialurónico.
  2. No usar una disolución de bicarbonato para subir el pH, sino una de sosa al 10% (al 30% habría estado mejor).
  3. Ajustar el pH nada más añadir el ascorbyl glucoside, antes de añadir el ácido hialurónico.
Ajustando el pH

La nueva fórmula me quedó así:

IngredienteCantidad (%)
Goma xantana0.2
Glicerina1
Hidrolato de azahar27.8
Agua destilada30
Ascorbyl glucoside4
Dexpantenol1
Extracto de ginkgo5
Ácido hialurónico BPM hidratado10
Ácido hialurónico APM hidratado20
Cosgard1

Y seguí exactamente estos pasos en la elaboración:

  1. Disolver el ascorbyl glucoside en un poco de agua destilada.
  2. Mezclar en un recipiente distinto el hidrolato y el resto del agua.
  3. En otro recipiente, hidratar la goma xantana con la glicerina.
  4. Formar el gel añadiendo la mezcla de hidrolato + agua en el recipiente de la goma y la glicerina y después añadir el ascorbyl glucoside disuelto.
  5. Añadir el dexpantenol y el extracto de ginkgo.
  6. Medir pH y ajustarlo a 5-5.5 usando la disolución de sosa.
  7. Añadir los dos ácidos hialurónicos hidratados.
  8. Añadir conservante.
  9. Verificar el pH final.

En conclusión, el proceso de elaboración es tan importante como tener una fórmula con buena estructura. Si no sigues los pasos en orden puede que no consigas el resultado esperado, por muy bien que pueda estar la fórmula.

Espero que te haya gustado esta entrada, ¡hasta la próxima!

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