Seguimos en nuestro afán por dar el salto de copiar recetas a crear las nuestras propias. Para ello, hoy te voy a hablar sobre los ingredientes que lleva un cosmético: qué grupos debes conocer y en qué fase incluirlos. Todo ello te dará pistas para saber cómo sustituir unos ingredientes por otros sin alterar el resultado de tu elaboración. ¡Vamos allá!
¿Qué diferencia hay entre una fórmula y una receta?
Según mi punto de vista, una fórmula te indica el porcentaje de cada ingrediente que se necesita incluir para crear un cosmético y una receta te indica la cantidad cada ingrediente en una unidad concreta, generalmente en gramos. Yo considero que hay tres partes:
- La fórmula: en porcentaje, lista para ser usada para conseguir la cantidad de cosmético deseada.
- La receta: en gramos. A partir de la fórmula hemos sacado la cantidad de producto que queremos hacer y ahora tenemos los gramos concretos de cada ingrediente.
- La elaboración: va asociada a cualquiera de las dos. Yo prefiero guardar la fórmula y la elaboración juntas, ya que la receta dependerá de la cantidad de producto que quiera elaborar en cada momento.
En resumen, lo que queremos es tener un pack de fórmula + elaboración, ya que a partir de una fórmula se pueden sacar muchas recetas diferentes en función de la cantidad de cosmético que queramos conseguir.
¿Cómo puedo crear una fórmula cosmética?
Como ya te conté en esta otra entrada, las fórmulas tienen una estructura concreta que depende del cosmético que estemos formulando, por tanto no puedo resumirlo en una única entrada. Lo siguiente que necesitamos saber es qué función principal tiene cada ingrediente para ver en qué fase de la fórmula podemos incluirlo.
Clasificación general de ingredientes
Dependiendo de dónde busques información, puedes encontrar distintas clasificaciones para los ingredientes cosméticos: por tipo de piel, por propiedades concretas, por función dentro de la fórmula… Personalmente prefiero simplificar todo lo posible en esta entrada y centrarme en la clasificación por función dentro de la fórmula. Más adelante, cuando hablemos de ingredientes concretos tendremos tiempo para hablar de las propiedades que puede aportar cada uno a tu piel.
Según su función dentro de la fórmula clasifico los ingredientes en:
- Hidrolatos, infusiones y jugos
- Aceites y mantecas
- Emulsionantes
- Tensioactivos
- Aceites esenciales
- Principios activos (solubles en agua o aceite)
- Conservantes
- Reguladores del pH
- Gomas
- Arcillas, plantas molidas y pigmentos
- Ceras
Independientemente del tipo de ingrediente que quieras usar, tienes que conocer siempre su rango de dosificación indicada por el fabricante. Esto es especialmente importante en los principios activos, emulsionantes, gomas, tensioactivos y conservantes.
¿Qué papel tiene cada tipo de ingrediente en mi fórmula?
Es muy importante saber qué aporta cada ingrediente a la fórmula, más allá de sus propiedades para la piel. Resulta complicado resumirlo en unas pocas líneas, pero voy a intentar darte unas pinceladas generales que te sirvan de base.
- Hidrolatos, infusiones y jugos: al ser acuosos servirán de medio para disolver o dispersar otros ingredientes que sean solubles en agua. También jugarán un papel importante en la textura, ya que a mayor cantidad de estos ingredientes, más fluida será la mezcla.
- Aceites y mantecas: en este grupo hay que tener en cuenta el punto de fusión y el índice comedogénico. La mayor parte de los aceites son líquidos, pero algunos como el de coco o el de babasú, así como las mantecas, tienen que derretirse antes de usarse. Dan textura a la fórmula y también el tipo de tacto. Me refiero a lo que comúnmente llamamos tacto graso o tacto seco, como pasa en las cremas.
- Emulsionantes: son los encargados de mantener unida la fase acuosa y la oleosa de una fórmula, generalmente para crear una crema (el término general es emulsión). Aquí es muy importante saber las dosificaciones que indica el fabricante para conseguir unas consistencias u otras.
- Tensioactivos: pueden ser en polvo o líquidos, pero ambos producen espuma en cierta medida. Los sólidos también aportan dureza, mientras que los líquidos pueden dar consistencia de gel.
- Principios activos: una vez más va a depender del principio activo concreto. En mi experiencia no suelen alterar en exceso el acabado de una fórmula, pero hay que mirar siempre la ficha técnica para estar seguros. ¿Sabías por ejemplo que cuando hidratas el ácido hialurónico funciona como un gelificante suave?
- Conservantes: no lo he experimentado por mi cuenta, pero he oído a gente diciendo que dependiendo del conservante que usen la crema es estable o se corta. En general no suelen afectar al acabado de la fórmula. Eso sí, hay que saber el pH al que estamos trabajando para saber si necesitamos un conservante u otro, no todos trabajan en los mismos rangos.
- Reguladores del PH: son los encargados de ajustar el pH de nuestro cosmético. No afectan a la textura final, pero sí que nos ayudan a conseguir el pH que queremos.
- Gomas: son las encargadas de crear la textura gel. Dependiendo de cuál usemos y en qué cantidad, conseguiremos diferentes consistencias de geles.
- Arcillas, plantas molidas y pigmentos: son ingredientes que no se disuelven, como mucho conseguimos dispersarlos. Aportan dureza y color a la fórmula y también la hacen quebradiza si están en un porcentaje muy alto.
- Ceras: dan consistencia y dureza a las fórmulas. Hay que tener muy en cuenta el punto de fusión para que el resultado no nos quede ni muy blando ni muy duro.
¿En qué fase pongo cada tipo de ingrediente?
Una vez más, va a depender mucho del tipo de ingrediente del que estemos hablando. Te puedo dar una guía, pero queda de tu mano leer las especificaciones concretas de tus ingredientes.
- Fase acuosa: todos los hidrolatos, infusiones y jugos. También los principios activos que sean solubles en agua y se puedan someter a altas temperaturas (si vas a calentar la fase acuosa), las gomas solubles en agua en el caso de los geles y los tensioactivos solubles en agua.
- Fase oleosa: todos los aceites y mantecas y las ceras autoemulsionantes (emulsionantes). También las ceras vegetales y los principios activos solubles en aceite.
- Fase termolábil: todos aquellos ingredientes sensibles a las altas temperaturas como algunos principios activos, los conservantes, la vitamina E y los aceites esenciales.
¿Y qué pasa con las arcillas, las plantas molidas y los pigmentos? Como no son ingredientes solubles en su mayoría, dependerá de la fórmula concreta que estemos realizando.
Espero haberte dado una idea general de cómo clasificar los ingredientes de tus fórmulas, recuerda que es muy importante conocer las características concretas del ingrediente que quieres usar para su correcta clasificación.
En la siguiente entrada te pondré unos cuantos ejemplos de análisis de fórmulas, ¡no te lo pierdas!




