Hace poco probé a hacer un sérum con ácido hialurónico por primera vez, nunca había usado este principio activo. Me había informado sobre sus propiedades, su dosificación y también sabía que incrementaba la viscosidad de la fórmula, como una especie de goma.
Lo que no sabía era lo complicado que era hidratarlo una vez que has empezado la elaboración. Con toda mi ilusión, incorporé el ácido hialurónico a la fase acuosa. Menuda sorpresa cuando empezó a formar unos grumos gigantescos y elásticos. No fui capaz de integrarlos y se me estropeó la elaboración (no solo por esto, también la lié ajustando el pH).
Así que me puse a investigar de nuevo y vi que la recomendación general era hidratarlo antes precisamente para evitar los grumos. Yo lo hice al 1%, es decir, de los 100g de producto resultante, 1g es ácido hialurónico. Es imprescindible añadir conservante, ya que es todo fase acuosa. Seguí esta fórmula:
98.5% agua destilada 1% ácido hialurónico 0.5% conservante
El truco de la elaboración está en pesar el agua y el conservante y después espolvorear el ácido hialurónico sobre ellos. Intenta que te quede repartido por toda la superficie del recipiente.
Después simplemente lo tapas con un papel film y lo dejas en un sitio donde nadie lo vaya a tocar. Sin más, sin remover. Al cabo de un rato vas a ver cómo se vuelve transparente y gelatinoso.
Luego puedes envasarlo y usarlo en tus elaboraciones teniendo en cuenta el porcentaje en el que lo has hecho. Por ejemplo, sabemos que nuestra disolución de ácido hialurónico es al 1%, si en la fórmula queríamos añadir un 0.1% de ácido hialurónico en polvo, tendremos que añadir un 10% de nuestro ácido hialurónico hidratado. Puedes ver la regla de tres a continuación:
100———1
x ———0.1
x = 100*0.1 = 10
También hay que tener en cuenta que no estamos añadiendo solo el principio activo, también agua que habrá que restar de la fase acuosa.
Esta forma de hidratar el ácido hialurónico te sirve tanto para el de alto peso molecular como para el de bajo peso molecular. La única diferencia está en el resultado, que el de bajo peso molecular queda menos viscoso.
Espero haberte ayudado con tus dudas sobre cómo usar el ácido hialurónico en tus fórmulas. ¡Hasta la siguiente entrada!




