¡Bienvenida de nuevo!
Ahora que ya vimos qué es un tónico, para qué sirve y cómo puedes incluirlo en tu rutina (si te lo perdiste puedes verlo aquí), vamos a pasar a ver cómo formular nuestros propios tónicos.
Los tónicos son cosméticos con fórmulas bastante sencillas. Dentro vas a encontrar principalmente agua e hidrolatos, conservante y algunos activos. Podrías usar simplemente un hidrolato adecuado para tu tipo de piel como tónico, pero hoy vamos a hablar de cómo hacerlos un poquito más completos.
Empezaremos por el conservante, que es indispensable puesto que el cosmético solo tiene fase acuosa. Como siempre, habrá que mirar la ficha del conservante que tengas para ver qué indica el fabricante. En este caso, al tener mucha fase acuosa, es mejor usar el valor más alto del rango que te den.
A continuación, vamos a hablar de los activos. Al ser un tónico no es necesario (ni recomendable en mi opinión) incluir muchos activos, ya que su principal función es preparar la piel para que los siguientes cosméticos de la rutina (sérum y cremas) se absorban mejor. Pero si quieres hacer un tónico un poco más adaptado a alguna necesidad concreta estos son los rangos de porcentaje que puedes manejar:
0-10% de principios activos solubles en agua.
0-5% de extractos hidroglicerinados.
Aquí los rangos no tienen que ver con la estabilidad del producto, los tónicos son muy estables. Tienen más que ver, como ya he comentado, con la función del cosmético. Ten en cuenta que si añades muchos activos, por definición tendrías más un sérum acuoso que un tónico.
Si te apetece puedes añadir aceite esencial, entre 0-2%, aunque para los cosméticos que no se enjuagan prefiero limitarlos al 1% como máximo. En esta parte tienes dos opciones, si no te importa tener que agitarlo antes de usar lo puedes dejar como está. Sin embargo, si prefieres un acabado más uniforme o se lo vas a regalar a alguien, hay que añadir un solubilizante para poder disolver el aceite esencial en la fase acuosa. En concreto, tendrás que añadir entre 4 y 10 veces la cantidad de aceite esencial. Por ejemplo, si vas a añadir un 2% de aceites esenciales, tendrás que añadir entre 8-20% de solubilizante.
Para terminar, el resto del porcentaje que quede sin asignar será para el hidrolato, agua o infusión.
La elaboración será generalmente en frío, a no ser que utilices algún principio activo que necesite calor para disolverse. Solo tienes que mezclar todos los ingredientes en un recipiente, mezclar, ¡y listo!
Ya tendrías tu tónico preparado para usar.
Espero que te haya gustado esta entrada, ¡nos vemos en la siguiente!




